domingo, 20 de abril de 2014

Te acompañé y te fuiste

Yo nunca te quité la maleta.
Te acompañe día a día.
Sangre negra manchando nuestros dedos.
No, por favor déjame hablar.
Esta es la forma que tengo de sentir el miedo.
Todo lo que quiero es caminar sobre el mar.
Flotar entre árboles que has quemado y tocar sus cenizas.
Nos convertimos en polvo demasiad rápido.
Más rápido de lo que consume el oxigeno una vela.
Nunca te dije lo que necesitaba de ti.
Y ahora el otoño se ha acabado.
Sigo siendo el mismo.
Y tengo los mismos miedos.
Yo nunca te quité la maleta.
Te acompañe día a día.
Pero estuve solo mucho tiempo.
Todo este río de pensamientos y falsas esperanzas me arrastra.
Por favor nunca te vayas de mi cama.
Quiero verte cuando despierte.
Caigo y recaigo cuando me dejas solo.
No te burles de mi.
Mis sentimientos son serios.
Pero el invierno ha terminado.
Y no sé si volverá algún día.

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